Baquedano

Me miró del otro lado del andén, entendí en sus ojos la idea, leí en sus labios las palabras cuado se lanzo, tras ella el tren inexorablemente rápido y puntual. Todos se conmocionaron y gritaron, yo solo fui un real testigo de lo que paso y sigo siendo fiel a su voluntad, pero ya no voy a Baquedano no quiero ver su acto mortal otra vez, prefiero caminar, tal vez nunca me perdone pero respeto el verso macabro cantado por su boca solo para mi "nunca me olvides".

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