Un muerto en la familia
El tragaluz era un vidrio perfectamente transparente, en su esencia solo se ensuciaba debido a que su cara exterior era muy difícil de limpiar ya que era un tercer piso, la tarde penetraba cada vez más débil a través de este. Lazaro con rostro solemne pero siempre en otro lugar, se acerco al ataúd de tela café con cuatro candelabros que iluminaban debido a la magia de la electricidad. La habitación estaba algo vacía, solo unos 5 dolientes, una viuda resignada, un hijo hombre preocupado de cada detalle y su esposa diligente, una pequeña que sollozaba y una amiga de la familia. Antes de esto había mas gente pero debieron retirarse debido a que es aburrido estar hablando en voz baja y con respeto a los muertos. Por mucho que se le apreciara era una verdadera modorra el estar ahí al parecer. Lezra le susurro con tono calido y sereno al oído de Lazaro "...hay un muerto en la familia", Lazaro se dio vuelta para mostrar a su relator que estaba realmente harto de sus ideas raras y co...