Espectros ( cronicas de la loca de la familia )

Marco una raya más en la pared y se dijo a si misma que faltaban dos más para completar otro grupo de cinco, se aseguro que su cuenta estuviera bien en su mano y los repitió en voz baja, suavemente "uno, dos , tres".
En la pieza no había nada nuevo, empezaba a esconderse el sol pero no lo noto, solo sabía que llegaría su coctel de leche, pan tostado con mantequilla, un estabilizador del ánimo y un par de inductores del sueño. En realidad le daba lo mismo si llegaban, últimamente el hambre no era algo que le preocupara.
Se sentó con los pies en el piso apoyada en unas pantuflas de conejo con caras graciosas y una bata verde agua muy sucia. "Me teñí el cabello para ti" dijo en voz baja al acompañante que le seguía desde siempre pero que nadie veía, "aunque no pude teñir mis cabellos abajo porque me falto tinte" continuo.
El ruido seco de puertas que se golpeaban y gente que hablaba o gritaba en el interior del hospital era la banda sonora de su película extraña y sin sentido, gente sin un lugar en el mundo, gente que ya no eran padres, ni madres, ni el hijo favorito, el marido devoto o la fiel amante que espera, solo eran espectros que no podían atravesar paredes que penaban por el mundo sin saber que estaban en el, que penaban en un mundo que no les veia.
Miro de manera rápida al techo y dejo su mirada clavada en el aire. Uno, dos, tres repitió mientras las tres moscas se entrelazaban en el aire en un despliegue de sus altas cualidades de bailarinas aéreas. "Me teñí el cabello para ti" repitió, pero no siguió hablando, era hora de su dosis.
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