Esta ciudad

Yo acá estoy solo, nadie esta a mi lado, nadie se preocupa de mí. A los que les importo realmente están a u millón de kilómetros de distancia al desierto.

No me agrada esta ciudad, es hedionda y rebosa de personas mal educadas, sin cultura y prepotente, me gusta un lugar tranquilo y amable, un lugar que pueda caminar por la calle un par de metros y encontrarme con mis amigos, preguntarles si todo esta bien o si todo esta mal, yo quiero a mi gente cerca de mi, para que sigan permitiéndome ser parte de sus vidas y no parte de sus recuerdos.

Esta ciudad es mi libertad y mi condena… me apesta, pero me da lo que necesito. Es como una adicción, se que me hace daño estar en ella pero de ella dependo y sacarla de mis vísceras me va a doler tanto, tanto como alejarme de mi madre y mis perros, de mis hijas y mi patio, de mi esquina y nuestra banca del local de papas fritas, de tus besos y mi mano apretando la tuya

Pero es así, la vida es así, solo somos reflejos en el agua de un río que corre y corre pero que nunca la imagen inicial es la misma que la imagen que miras por última vez.

Antes solo quería descubrirla, encontrarla y ahora ya no tengo un lugar al que llamar hogar. Derrocho lo que esta me ofrece, me reguardo de las amenazas que esta ciudad me lanza en mi coraza, me disfrazo, me mimetizo y soy una persona normal; por unas horas soy uno mas de ellos, uno mas de los que pulula por acá; pero cuando se acaba la función vuelvo a añorar lo que nunca volveré a tener, vendí mi alma por mi egoísmo, ahora solo me queda esto, este lugar, esta cama, estas habitaciones, un doceavo piso que huele a soledad, una silla que añora lo que nunca tuvo, un balcón que solo ve luces en edificios lejanos y muertos, una ventana que ya no tiene cortinas, una cocina que ya no se usa, un baño que ya no se limpia, un espejo que ya no te mira. Eso es lo que me deja esto, una sensación de lejanía con el mundo al cual creo que no pertenezco, un mundo de momentos de esparcimiento y sin un día de tranquilidad.

Esto es lo que tengo, esto es lo que soy, no lo quiero… pero lo necesito. Mi propia libertad es la que no quiero, mi propia jaula es la que me libera de este dolor, mi prisión es mi tranquilidad, mi día de verano en el río, donde vuelvo a ser joven y hermoso, donde vuelvo a cantar sin la tos del cigarro que me seca cada vez mas la garganta y le quita el sabor a miel de los besos que nunca mas te daré lo cual me ayuda a olvidarme por momentos de ti, que nubla mi mirada y me hace cerrar los ojos y volver a esta cama para soñarte una y otra vez…

Yo acá estoy solo, pero no importa, mañana de nuevo lo estaré. Es solo cuestión de tiempo el acostumbrarme a esto…. Es solo cuestión de tiempo para ser como ellos, un recuerdo en la mente de las personas que alguna vez ame y que nunca más extrañare.

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